Magnífica estancia en el Moulin de Francueil. Recomendamos encarecidamente esta dirección.
Bienvenida muy amable. El entorno es magnífico (parque, casa, piscina) y muy tranquilo. La habitación es muy espaciosa y está decorada con buen gusto. Muy buena ropa de cama. Los desayunos que se toman en la terraza son generosos. Nos sentimos como en casa.